Es difícil, hoy, escribir la crónica cuando acabas de llegar de un funeral al que nunca imaginaste tener que asistir... pero la vida es así y tenemos que seguir .

El último partido de la primera ronda. El partido contra el líder invicto Zuhaisti Urdiña. Un equipo con una media de 70 puntos por partido... que ha apalizado a más de un rival. Mis objetivos para este partido eran dos:

  • Ganar el partido... y si no era posible...
  • Que no nos metieran 100
Paradoja... Hemos perdido, estaba claro. Pero, estoy muy contento. Me atrevo a asegurar que hemos jugado el mejor partido de la temporada. El resultado, seguramente no refleja el juego que hemos desarrollado pero aún así el 60-26 final sirve para dar por cumplido mi segundo objetivo.

Hemos tenido presentes a Fernando y a Marta y nueva paradoja... La tristeza del recuerdo y la alegría de escuchar como unos pezqueñines se animaban entre sí al grito de "por Fernando" (algunos son compañeros de curso y a Marta casi no le conocen).

El rival... Un bonito equipo muy listo y muy rápido. Juegan muy bien el 1x1 y su juego se basa en la velocidad. En el ataque estático e incluso en el juego bajo los aros les ha costado más doblegarnos... si bien la diferencia de edad no perdona en ocasiones.

Nuestro juego... fantástico en la defensa del estático. Bien en el rebote. Mal en la defensa del contraataque y fantásticos algunos ataques moviendo el balón y buscando la mejor opción. En definitiva... Paradoja, la tristeza del día y la alegría que se siente viéndoles jugar y progresar.

Por cierto... que por fín debutó Clemente y con un bonito partido. No ha sido posible que estrene su casillero, pero todo se andará... ¿Sabéis que está pensando que el año que viene quiere seguir con nosotros?

Pero, no es la última paradoja que voy a reflejar en esta crónica... Reflexionemos un poco. El equipo contrario. Un bonito equipo con sólo 8 jugadores. El entrenador lleva varios equipos y no aparece... No hay árbitro y no hay mesa. No hay balones.

Se presentan 7 jugadores... Por tanto el resultado debe ser 0-20. Así me lo comentan los chavales... Ya está, habéis ganado... ¿Nos clasificamos? me preguntan. La tristeza de sus caras, un poema...

Les pregunto dónde está su entrenador... Creen que vendrá un poco más tarde. Les propongo jugar el partido, firmo el acta aceptando el resultado y que la Federación decida. Pero necesito árbitro y mesa... Dos padres se ofrecen y así empezamos... Les cedo silbatos, bolígrafo y jugamos con el balón que ha traído un chaval. Poco después llega el entrenador y le cuento la peli... El arbitraje... logicamente malo y con un mal arbitraje siempre sufre el más débil, pero vamos que no hemos perdido por el arbitraje.

La paradoja... Cómo es posible que un bonito equipo de mini subsista en esa condiciones. ¿Qué estamos haciendo con nuestro deporte? Al final... la verdad es que me siento orgulloso de ser de Aldapeta. No ganaremos el campeonato... pero amamos este deporte y trabajamos con alegría, para divertirnos, pero con la seriedad que se merecen los jugadores y el propio deporte.

Siempre Aldapeta.