Con cuatro partidos inesperados damos por concluida la temporada... Dos el finde pasado (no hubo crónica por mi parte por esas cosas de la informática de las p..... mi PC no iba. Es que se me está muriendo).

Bueno... los dos últimos partidos con los que, Zaragozas a parte, finalizamos la temporada. Si nos atenemos a los frios guarismos poco que decir. Ganamos los dos... 100-23 el primero contra Ibai y 66-16 el segundo contra Intxaurrondo.

Los rivales no ofrecieron mucho juego, más bien nada... pero, no nos engañemos, los dos fueron duros, broncos, trabados... buenos para bregarnos en estas situaciones. Además, el verdadero enemigo estaba en las bandas. Teniendo en cuenta que jugando en el gimnasio el público, mayoritariamente anti-Aldapeta, pisa las líneas o se sienta en el banco... resulta un poco dificil abstraerse y hacer oídos sordos. Cuando los jugadores insultan y los padres corean, poco se puede hacer. En su defensa, si es que puede haber defensa para la falta de educación, el forofismo (en alevines), la desconsideración con unos chavales que arbitran lo mejor que saben... podemos decir que el arbitraje un poco bisoño permitió una dureza innecesaria (dos arbitros PDJ nacidos en la cantera de Aldapeta... pero muy jóvenes y muy verdes en su primer partido como árbitros). En los dos partidos tuvimos que bajar un poco la presión defensiva para no calentar más el ambiente.

El primer partido, resultado aparte, ambiente al margen... permitió que los chicos jugaran ciertos momentos de buen nivel, jugando con cabeza y buscando opciones. El segundo fue un poco más individual y nos dejamos llevar más por la falta de juego del contrario. Ese juego a la "mecagüenlá" que ya nos ocurrió también la semana pasada...

Pero de todo hay que aprender y os aseguro que estos cuatro partidos propiciarán lecciones para los próximos días. Claro que las miras ya están en la temporada que viene... y este equipo de mini-benjas se partirá en dos un infantil y un alevín... ¿Llegarán estos chicos a lucir la blanquirroja en cadetes?