Mini-Benjas. No pudo ser
No pudo ser... Jugamos un mal partido y nos ganaron. No hay más. Podíamos terminar aquí mismo la crónica diciendo que no hubo opción. Claro que igual no sería justo.
Es cierto todo lo dicho. Pero... ¿Por qué jugamos tan mal?
Pues debido, seguramente a una serie de circunstancias, perdón excusas (excusas del perdedor).
- Jugar contra un equipo que no sabe jugar... Es algo que siempre me lleva "a mal traer"... Prefiero jugar con equipos que juegan, aunque pierda apalizado.
- El reglamento... Yo estudié un reglamento. Un reglamento dificil, que propicia la belleza de este deporte y en el que se hablaba de la regla del regate, se regularizaba el tiempo de permanencia en la zona restringida, se describían las faltas en ataque y las del defensor y creo que se explicaban bastante bien. Pero... no debe estan en vigor... tengo que mirar en Internet a ver si encuentro el nuevo... o igual alguién que navega por estos pagos puede pasármelo. ¿Por qué unos árbitros federados no pitan aplicando el reglamento y se dejan de disquisiciones filosóficas sobre el dejar jugar o... lo que piensen? No fuimos capaces de acomodarnos a que el rodear con las manos es falta... pero hacerse sitio como se pueda no.
- Un gran jugador en el otro equipo... nos ha pasado más veces esta temporada... Un jagador así nos hace mucho daño en la zona. Perdón, que igual no se me entiende bien... un gran jugador, es un jugador grande... sease que si pongo a dos de los míos detrás de él... no los veo ni a lo ancho ni a lo alto...
- Y las dos razones más importantes y que empequeñecen a las anteriores. Primera los nervios (que no supe calmar) y segunda la presión generada por la supuesta importancia de un "gran partido" para ellos. Sirva comentar que en un tiempo muerto un jugador estaba temblando. Que un jugador con cuatro faltas sale a la cancha, después de un rato en el banco, y comete la quinta nada más entrar.
Y eso es lo que aconteció en el partido. Perdón, que no he dicho ni el resultado... Perdímos 18-28. El público animó como nunca al equipo y hay que agradecer a dos Benjas que vinieron a apoyar a su equipo.
Después... hasta tuve que reñir con algún jugador que se consideraba un inútil, que todo lo hacía mal y no que servía para nada. La mala leche y la rabia hay que sacarlas en la cancha y dejarlas allí... luego, esto es un juego y hay que disfrutar por encima de todo.
Creo, que ha sido una lección para 8 pezqueñínes... y la lección (que continuará el miércoles) les será de utilidad y mejor cuanto antes. Alguno sonreirá pensando que José Luis "siempre positivo".
Volveré la temporada que viene... espero.
¡Siempre Aldapeta!