Prometíamos un partido complicado y se cumplió. Nuestro segundo gran reto de la temporada no defraudó y sí que fue un verdadero gran reto. Hoy… no me resulta sencillo escribir la crónica. Un resultado de 52-51 en mini ilustra bastante lo que ocurrió. Podría remitirme al resultado y regodearnos en una victoria inesperada… Pero no es tan simple.

Es cierto que todos somos conscientes, yo el primero, de que tenemos lo que hay… En la charleta prepartido ya les dije que teníamos un reto, un gran reto, pero no un reto imposible…

Paréntesis… anécdota… últimas palabras en el vestuario…

"¡Salir ahí fuera y desfallecer en la cancha…!
Pero sobre todo, ¡salir ahí fuera a divertiros…!"
Respuesta de los pezqueñínes… "¿qué es desfallecer?... "
Pero en su cara, en sus ojos, se intuía algo diferente…

La Salle se presentó con un buen equipo, buenos jugadores, que manejan el balón, que saben de qué va esto y lo aprovechan en cada momento. Tienen un jugador que destaca tanto por altura, como por juego (el número 5) y que por momentos nos hizo mucho daño.

Hubo que recordar al entrenador rival algunos detalles del reglamento… un chaval muy joven, que para vivir más el partido sólo le faltó saltar a la cancha (bravo por él). Su jugador número 5 jugó los dos primeros cuartos… En el tercero se eliminó por 5 faltas al jugador número 11… y saltó a la cancha el jugador número 5… Le recordé que podía perder 0-20 por este pequeño detalle que se vigila con esmero en la federación.

Pero ciñéndonos al encuentro… El primer cuarto fue magnífico… lo criajos salieron enchufados y la verdad es que en el tiempo muerto, solicitado por La Salle, no tuve más que decir, seguimos igual y felicidades… Terminó con un claro 19-9.

El segundo cuarto nos devolvió a nuestro sitio terminando 23-29…

El descanso… en el vestuario…

Un sólo mensaje, una sóla pregunta
¿PODEMOS…?
Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii fue su respuesta

Final del tercer cuarto… 42-39.

Muchos nervios en ambos equipos durante el último cuarto… Partido vibrante que hizo las delicias del público de ambos bandos. Me confesaron su temor a que cobremos la entrada.

Llegamos a tener una ventaja de 5 puntos a falta de 3 minutos… Tiempo muerto, esta vez mío… “no tenemos prisa”, “ellos están nerviosos”, “vamos a controlar”, “aseguramos los pases”, “pensamos los saques de banda”…

Sacamos de fondo y lanzamos la pelota de fondo a fondo… primero de cuatro regalos seguidos para ponernos en 50-51 a falta de 45 segundos… Pero todavía son capaces de remontar y acabar con un 52-51 que sabe a ilusión…

No destacaré a nadie… Todos se lo merecen, incluso Álvaro, que aunque lesionado apoyó desde el banquillo apretando como nunca (pobrecillo... con una envidia mal disimulada que rayaba en la lagrimilla). Hicieron cosas que saben hacer, lucharon y pelearon... me obligaron, esta vez si, a administrar el partido y a los jugadores... Lástima de parón vacacional... para haber aprovechado la champa.

Sólo tuvimos la ausencia de Luis (vacacional... me abstendré de hacer comentarios... que además tengo 13 jugadores, bueno 12 más el lesionado Álvaro). Amets debuta con una buena actuación y con dos puntitos que espero contribuyan a su basket-dependencia.

De diez el comportamiento del banquillo. Diez también para el árbitro y 7 para la mesa (bajamos nota por los nervios que pasamos en los 5-6 minutos de retraso que hicieron que Txomin empuñara el bolígrafo por unos instantes). De todas formas, no me cansaré de regocijarme por estar en un club en el que las cosas funcionan (gracias Txomin, gracias Ignacio, gracias jugadores Senior por vuestra ayuda, gracias a cada jugador que está dispuesto a ayudar… y gracias Josemi…) .