Pues eso, como la vida misma. Buenos y malos momentos. Nos debiéramos quedar con el regusto de los buenos y aprender de los malos. Entre los malos hay un detalle que me atañe y que me corroe... espero se me entienda…

Lo explicaré mas abajo en lo que llamare anecdotario… para darle ese toque anecdótico que, como he dicho, espero se entienda.

El partido… cuatro partidos complicados se nos presentan esta temporada… Ayer teníamo el tercero de los cuatro. Y hasta ayer, llevábamos “uno no, uno sí”…

Contra el colegio alemán ... un equipo que aunque complicado puede ser asequible si jugamos como sabemos... y ayer sólo supimos a ratos.

  • Primer cuarto, empezamos mal… muy mal… Tiempo muerto y cambio radical… partiendo de un 10-2 acabamos con un 10-9 que refleja el cambio.
  • Segundo cuarto. Empezamos mal, muy mal… Tiempo muerto y cambio radical… A peor... Fin del cuarto... 16-2. ¡Una canasta en 10 minutos…! Defensa... no hubo... Menos mal que ellos fallaron bastante.
  • Tercer cuarto. Buen cuarto. Buena actitud, algunas cosas interesantes… lo que se puede esperar de este equipo… resultado del cuarto 8-15.
  • Cuarto cuarto. Pues bueno y malo… como la vida misma. Pero entre lo bueno, no lo suficiente... aunque sí hubo actitud... fallamos sólo en el acierto y ellos sí que acertaron. Resultado del cuarto 19-7.

El partido termina 53-33…

Anecdotario… Empezaré diciendo que hace unos días, durante el cuarto cuarto, los jugadores discutían en el banquillo sobre si ya habíamos pasado de 100 cuando no pasábamos de 50. Vamos, que estaban ya preparando la tortilla.

Ayer al terminar… saltaban de alegría porque, según ellos, habíamos ganado el partido (por 1 punto, por una canasta… por el ultimo tiro libre… varias versiones…). Yo, “impasible el alemán” les felicito y comienzo a preparar… “lección al canto” para el próximo entreno (falta de atención, ver el partido...). ¡Hombre! yo soy el primero, que a estas edades… no suelo llevar "in mente" el tanteo salvo que esté en juego algún objetivo para el equipo… pero… salir brincando en un partido que perdemos por 20…

Y ahora mis cuitas… Me preguntan los papis… ¿entonces quién ha ganado…?

¿Deshago mi lección o mantengo el tipo? Igual me equivoqué… pero, instintivamente y sin pensarlo (no había tiempo) decidí mantener el tipo y seguir adelante…

- Pues... hemos ganado en el último cuarto…

- “Pues no lo parecía”…

Que me perdonen esta mentira bienintencionada... que llevo dos días dándole vueltas...