Quinto partido de la liga regular. Y cuando estamos todos, bueno casi todos… resulta más fácil hacer bien las cosas. Esta vez sólo faltaba Eduardo, victima, también, de la eskiitis que asola a nuestra muchachada. Hombre… sí que tengo un pero, inherente, intrínseco a este equip: no consigo que sean puntales. Nunca, todavía, he conseguido que todos estén a la hora… Increíble, y he de decir que no lo entiendo… Pero, descuidar, no tiro la toalla.

Partido en casa… nada que reseñar… Bueno sí… ¡Cómo me gusta jugar en casa!... Hay cancha, hay balones, hay árbitro, hay mesa, banquillos, agua… “Ez de lujoó”.

Así… que si no tengo anécdotas reseñables… me centraré en lo que aconteció en la cancha.

Victoria trabajada y merecida visto el juego que mostraron uno y otro equipo. El colegio Alemán estuvo en el partido durante los tres primeros cuartos… gracias a que son más listos… y que juegan “al choque” algo que nosotros, señoritos, no aguantamos bien. Pero, no sé si eso es basket.

Me extrañó que un equipo llevado por Javi “Patis” luciera esa falta de juego (ya tenía noticias del equipo, pero me resistía a pensar que fuera Javi su entrenador)… pero es que también a este colegio le llegan los problemas y se las ve para tener siete (siete, sí siete) jugadores en un partido. Esos tres, cuatro jugadores que no le aparecen ¿también engrosarán la listas de miles de “ñiños” gipuzkoanos que practican el baloncesto? Ese gran número de fichas al que hacía mención Fernando Galilea en su entrevista (la tenéis en el foro).

Superado esa falta de juego del equipo contrario la victoria de nuestros chicos se gestó aguantando el chaparrón para mantener el encuentro igualado hasta el cuarto final… donde ya la diferencia de juego fue notable.

Por parciales… 4-7, 10-6, 4-6, 21-11.

De todas maneras… no penséis que el partido fue para echar cohetes. Tenemos muchos errores… errores achacables a la falta de concentración… los que más me duelen… Errores porque el contrario siempre es más listo… pero esto es Aldapeta. Errores porque nos precipitamos y nos contagiamos del juego del contrario… eso sí, debo corregirlo, pero ¿cómo?

Lo mejor… como siempre, ver pequeños logros de jugadores que van despuntando… a ver si los reclutamos para la causa… porque soy un convencido de que es lo mejor que les puede ocurrir… El basket es una buena causa… para su vida.

Y… justo acabamos de comenzar la liga… y estamos a punto de acabarla… Nos queda un partido… de liga regular… Si ganamos el próximo… hasta hay posibilidades de clasificarnos… Seis partidos… seis partidos… ¡Vaya miseria de liga!

Desde mi casa, para Aldapetabasket… seguiremos…