El sábado a las 12.30 en Paco Yoldi nuestras chicas de 3º EP tuvieron su estreno en la competición. Y hay que decir que fue un estreno esperanzador.

Lo primero de todo, antes de entrar en harina, es que no hay como conocer el "mundo exterior" para valorar en su justa medida lo que tenemos (eneste caso "teníamos" en el Colegio y espero poder decir pronto que"tendremos"). Gran ambiente en Paco Yoldi, mucha gente en las gradas, etc.

Sin embargo, la primera en la frente: hay que llevar un balón por equipo para poder disputar el partido. Uno ya se lo olía y pasó un rato antes por el Colegio para coger un par de balones, de los cuales uno hubo de ceder aotro partido porque ninguno de los contendientes había llevado balón alguno. Otro asunto que pudo haber "fastidiado" un poco el partido: la coincidencia de colores en la camiseta. Se pudo salvar gracias a que los de Mary llevaban consigo tres petos.

Ningún problema de estos se daba en nuestro Polideportivo cuando lo organizábamos nosotros. Eso sí, las actas de los partidos, perfectamente cumplimentadas. Yo creo que convendría reflexionar: es mejor tener todo dispuesto para que los contendientes sólo se tengan que preocupar de hacer su juego; o por el contrario lo importante es tener las actas en regla, aunque luego haya que andar "mendigando" balones o petos?

Volviendo a lo que nos ocupa. Uno hizo de entrenador del equipo A. El comienzo fue esperanzador, pese a las lógicas lagunas de las chicas. Nadie nace sabiendo, y por tanto había que recordarles multitud de aspectos: hay que salir de la linea de tres para iniciar el ataque, hay que marcar cada una a una, hay que desmarcarse para recibir el balón, etc. La primera canasta fue nuestra, pero un par de despistes en el último minuto del primer cuarto permitieron dos canastas fáciles a las rivales, que se fueron al final del cuarto con una ventaja de 4-2.

El segundo cuarto siguieron los despistes, fruto sobre todo de la floja "dirección" desde la banda, yendo al descanso con un marcador en contra de 8-4.

Como muestra de las "lagunas" de conocimiento del juego de las chicas: no sabían que la canasta vale dos puntos, y que por tanto estábamos sólo a dos canastas de empatar el partido. Esto, y una mínima noción de cómo hacer los marcajes en defensa, espoleó a las nuestras, que se debieron dejar los nervios en el banquillo y empezaron a jugar. Así, en el tercer cuarto le dieron la vuelta al marcador, pasando del 8-4 al 8-12. Diferencia que se acentuó en el último cuarto con un marcador final de 8-22. Un comienzo positivo que debe ir a más de la mano de sus auténticos entrenadores, Ignacio, Javi e Íñigo.

En el otro campo, las chicas del equipo B no corrieron tanta suerte en su partido contra La Salle. El marcador final de 10-18 no debe hacer mella en la moral de las nuestras, que fueron claramente a más en el partido, como lo demuestran los tanteos parciales de 6-0, 6-0, 4-8 y 10-18. Sin duda lastró al equipo la exclusión por 5 faltas de una de las nuestras.

Aquí volvemos al comienzo de mi mensaje: qué es lo importante en el primer partido de unas chicas (ya sean nuestras o de otro colegio): crearles ilusión y ganas de aprender a jugar este "sagrado juego"; o cumplir el reglamento a rajatabla?Es labor nuestra enseñar a las nuestras a defender sin hacer falta; pero es fundamental que los árbitros en estas categorías, más que aplicar el reglamento a rajatabla (que, por otra parte, hay que aplicarlo si queremos que aprendan a jugar a baloncesto), se dediquen a ENSEÑAR a las jugadoras a cumplir el mismo. No estamos pidiendo que no se aplique el reglamento sino una aplicación didáctica del mismo. En eso, perdonen la falta de modestia, creo que hemos sido ejemplares cuando hemos sido nosotros los organizadores de la competición benjamin.